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Charla Ilustrada con Mónica Lalanda


Humanizar el final de la vida: la propuesta de la Dra. Mónica Lalanda


La muerte, aunque inevitable, sigue siendo uno de los grandes tabúes de la sociedad contemporánea. En el ámbito médico, muchas veces se percibe como un fracaso, un límite que la ciencia intenta superar a toda costa. Sin embargo, la Dra. Mónica Lalanda, médica de urgencias y especialista en bioética, nos recuerda que morir no es un error, sino una etapa natural que debe vivirse con dignidad y humanidad. Su propuesta, plasmada en conferencias como Solo se muere una vez y en su libro Vivir hasta el final, constituye un llamado urgente a transformar la cultura sanitaria hacia un modelo más humano y compasivo.

La narrativa de Lalanda se construye desde la experiencia clínica y la sensibilidad ética. En sus intervenciones, combina ilustraciones con reflexiones profundas, logrando que conceptos complejos como la sedación paliativa, la obstinación terapéutica o las instrucciones previas sean accesibles para profesionales y ciudadanos. Su estilo pedagógico rompe barreras y acerca la bioética a la vida cotidiana, mostrando que cada decisión médica tiene un impacto emocional y social.

Uno de los ejes centrales de su discurso es la crítica a la obstinación terapéutica, entendida como la prolongación innecesaria de tratamientos que no aportan beneficios reales al paciente. Lalanda denuncia que esta práctica, común en sistemas sanitarios obsesionados con la tecnología, puede convertirse en una forma de violencia contra quienes atraviesan la etapa final de la vida. Frente a ello, reivindica los cuidados paliativos como un derecho fundamental, orientado a aliviar el sufrimiento y garantizar la dignidad.

El lenguaje ocupa un lugar esencial en su propuesta. Lalanda subraya que las palabras pueden ser herramientas de alivio o de daño, dependiendo de cómo se utilicen. Explicar con claridad términos como “eutanasia” o “sedación paliativa” evita confusiones y miedos innecesarios, y transmite respeto hacia el paciente y su familia. En este sentido, su enfoque se alinea con la idea de que la comunicación es parte integral del cuidado, y que cada gesto, verbal o no verbal, cuenta en la construcción de una experiencia digna.

La dimensión ética de su mensaje se complementa con consejos prácticos para cuidadores y familiares. Lalanda insiste en la importancia de respetar las instrucciones previas del paciente, reconocer cuándo un tratamiento deja de ser beneficioso y brindar apoyo emocional constante. “Cuidar es acompañar con humanidad, y cada gesto cuenta”, afirma, sintetizando la esencia de su propuesta. Esta frase, repetida en sus conferencias y publicaciones, se ha convertido en un lema para quienes buscan humanizar la atención sanitaria.

En el ámbito académico, Lalanda ha sido reconocida por su capacidad de integrar la medicina gráfica con la bioética, creando materiales pedagógicos que facilitan la comprensión de temas complejos. Su trabajo ha sido respaldado por instituciones como la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Fundación Dignia, y en 2025 recibió el Premio a la Comunicación de la Real Academia Nacional de Medicina. Estos reconocimientos evidencian la relevancia de su propuesta en el debate contemporáneo sobre la atención al final de la vida.

La resonancia de su mensaje trasciende las fronteras de España. En Latinoamérica, y particularmente en Ecuador, donde los cuidados paliativos aún están en proceso de consolidación, su enfoque resulta especialmente pertinente. La necesidad de formar profesionales, capacitar cuidadores y establecer marcos legales claros es urgente para garantizar que las personas vivan su última etapa con dignidad. En este contexto, la obra de Lalanda puede servir como referencia académica y práctica para universidades, hospitales y fundaciones.

Narrar la propuesta de Lalanda es también narrar una transformación cultural. Su discurso nos invita a reflexionar sobre cómo queremos ser tratados en nuestra propia etapa final, y plantea que la medicina debe equilibrar ciencia y compasión. En un mundo obsesionado con la prolongación de la vida, su mensaje es un recordatorio de que la calidad de esa vida es igualmente esencial. La muerte, lejos de ser un fracaso, puede ser una experiencia acompañada con serenidad, respeto y humanidad.

Finalmente, la Dra. Mónica Lalanda nos ofrece una visión ética, pedagógica y profundamente humana de la atención al final de la vida. Su propuesta no solo interpela a profesionales de la salud, sino también a la sociedad en su conjunto, invitándonos a construir un modelo sanitario más justo y compasivo. En sus palabras y en sus ilustraciones, encontramos una guía para transformar el miedo en serenidad, la obstinación en respeto y la soledad en acompañamiento.


Referencias:

1.         Lalanda, M. (2025). Vivir hasta el final. Guía ilustrada de cuidados paliativos. Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y Fundación Dignia.

2.         Santander Creativa. (2026, marzo 31). “Solo se muere una vez”, conferencia de Mónica Lalanda. Ateneo de Santander. Recuperado de https://www.santandercreativa.com

3.         Religión Digital. (2025, octubre 8). XX Jornadas de Cuidados Paliativos San Camilo para humanizar el final de la vida. Recuperado de https://www.religiondigital.org

4.         Real Academia Nacional de Medicina de España. (2025). Premio a la Comunicación otorgado a la Dra. Mónica Lalanda. Recuperado de https://www.ranm.es

 
 
 

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